"¿Qué tienes, la PS2?", me preguntó. Daba la casualidad que estaba ojeando esa sección. Le respondí afirmativamente y le seguí un poco el rollo, pensando que el probe hombre se aburría. Pero pronto ví por donde iba: "pues va a salir ahora el Alone in the Dark para la PS2, cogemos reservas". Tenía intención de responderle que esa versión promete ser un pestiño, pero lo deje en un "de momento no me interesa, y si acaso lo pillaré para la 360". El hombre seguía con su explícita intención de venderme algo. Me comentó el tema de la huelga de transportistas, que les esta jodiendo pero bien, y que probablemente no podrían recibir el MGS4 mañana. "Pero puedes reservarle", "ah, y si no tienes la PS3 sale el pack justo ahora. Si quieres te la reservo". Pasaba de decirle que no me iba a comprar la consola en Bilbao porque luego para llevarla a casa era una auténtica gaita, pero le respondí que sí, que quería comprarmela pero hasta terminar el periodo de exámenes nada. Y el siguió y siguió, que si van a venir pocas, que si lo tengo claro mejor reservar, etc, etc. Al final me despedí como pude, no sin antes preguntar por el lanzamiento del Smash Bros. Brawl. También me ofreció reservarle (sigh), incluso tras aclararle que solo lo preguntaba por un amigo al que le interesaba (y a mí para rapiñearle), y siguió insistiendo para que le dijese al colega que se diese prisa en la reserva.
"Que sí, pesao", pensé, pero mi sutileza lo dejo en un "ya se lo comentaré, venga, hasta luego". El hombre falló en su sistema "de captación". Si se quiere ganar a un cliente en un ambiente distendido como es el de una tienda friki, lo mejor es conversar con él sin ninguna intención persuasiva a la vista. Una vez te le hayas ganado, se volverá a pasar cuando quiera adquirir algo, pero lo de presionar no funciona, al menos conmigo consigue el efecto contrario.

